Como director de esta investigación quiero compartir mis apreciaciones personales sobre los datos que el sistema nos arroja hoy. Tras observar el comportamiento de los indicadores, mi lectura crítica es la siguiente:
1. El ICE como fotografía de la Agenda
El Índice de Competitividad Electoral (ICE), que hoy por primera vez lidera Paloma Valencia con 78.0/100, parece funcionar más como un termómetro de la dominancia narrativa que de la intención de voto real. Lo que los agentes leen aquí no es necesariamente «intención de voto», más bien dominancia del espacio público. El ICE detecta quién tiene la iniciativa narrativa, pero existe una desconexión porque Valencia lidera en competitividad (78.0), pero sigue tercera en demanda electoral real (55.0). Esto confirma que el ICE mide la «temperatura» de la agenda, no necesariamente el compromiso en las urnas.
2. Visibilidad vs. Intención (ICE vs. IDA)
Existe una desconexión pedagógica entre el esfuerzo de campaña (oferta) y la respuesta ciudadana (demanda). Mientras el ICE premia el volumen y la actividad mediática, el IDA (Demanda Electoral) nos devuelve a la realidad de las encuestas. Iván Cepeda mantiene el liderazgo en intención de voto (37%) y demanda mediática ($75.0/100$), a pesar de haber bajado en competitividad semanal por una menor actividad de eventos.
3. La autenticidad de la búsqueda orgánica
Un dato fascinante es la «atención defensiva» que rodea a Abelardo Espriella. Aunque su cobertura mediática es baja (14/20), su índice de búsqueda en Google es máximo (15/15). Esto nos indica que el sistema es capaz de diferenciar entre la agenda que los medios intentan imponer y la curiosidad orgánica (o reactiva) de la ciudadanía ante la controversia.
4. El colapso del centro y la «oferta sin tracción»
El caso de Sergio Fajardo es un diagnóstico crudo. Se ve una campaña técnica y creativa (Roblox, DJ) que genera actividad (IOC 71.3) pero no logra conversión en votos (IDA 25.0). La IA lee aquí un electorado que ha dejado de demandar opciones de centro para concentrarse en los extremos del triángulo electoral.
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Lo que se puede decir es que los agentes están leyendo la arquitectura de la visibilidad en Colombia. El experimento nos demuestra que, en la sociedad digital, quien gana la agenda mediática gana la sensación de crecimiento, aunque la intención de voto real sea un músculo mucho más lento de mover.
Seguimos monitoreando hasta el 31 de mayo. ¡La validación final será en las urnas!
Gabriel Arévalo, director Nacional de Investigaciones.




